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JUNIO / 2019

MÉTODO O FILOSOFÍA

En 1907 cuando María Montessori inaugura lo que ahora conocemos como “Casa dei Bambini” observó desde el punto de vista científico a los niños y descubrió un mundo mágico y desconocido para muchos.

Decidió transformar el salón de clases y mandó fabricar muebles y materiales pequeños que provocaron una dinámica e interacción diferente entre niños de alrededor de 3 años de edad, inusual para una escuela tradicional .

Su investigación se basa en la preparación delicada y minuciosa del espacio del niño, hace que dicha clase hable por sí sola, como si los materiales cobraran vida una “Masterclass” educando así a la libertad. El rol del adulto ahora ¿Cuál es? Nos han educado que el niño aprende gracias a nosotros.

El cabo suelto está resuelto, no solo es diseñar materiales, también es necesario preparar al maestro a la calma, a no intervenir si no es necesario, a confiar en que pueden hacerlo por sí mismos y a ser humildes. Si enceramos el término a “método” sería prácticamente una técnica de educación, pero perderíamos las bondades de la flexibilidad que nos ofrece y visto así parece muy sencillo, aprendemos los pasos y listo.

Nosotros los invitamos a hacer lo que María Montessori nos enseñó con el ejemplo: Follow the child, observa al niño a través de una mirada educada, a través de una mirada llena de respeto y sobre todo con fe.

Para que esto suceda necesitamos comenzar entonces por educarnos primero nosotros y ese es el trabajo más complejo porque mirar hacia adentro requiere de enorme valor.

La respuesta es clara, en término Montessori, la palabra filosofía podría ser utilizada por si sola, pero método no, ya que necesita del corazón para tomar vida.

“No es un método de educación es una forma de vida, Living Montessori”

Olga, Alumna de la Generación 12, en una actividad de la formación filosófica escribió esta carta que claramente nos permite observar la forma en la que nuestras alumnas comienzan a ver a los niños.

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ESCUELAS MONTESSORI DEL MUNDO

Cuando la “Casa dei Bambini” cobró fama a nivel mundial por lo prometedor de sus aprendizajes y porque la gente quedaba fascinada al entrar y ver que parecía una casa hecha para niños; cocina, sala jardín, todo pequeño donde ellos parecía que trabajaban solos, manifestaban disciplina, agrado, movimientos refinados, donde los errores eran bien vistos como tema de aprendizaje, en pocas palabras, era inexplicable la calma y a la vez la dinámica existente entre ellos ¿Qué estaba pasando? No había un pizarrón o un adulto haciendo rol de animador, tampoco niños sentados durante toda la mañana, ni gritos constantes o amenazas para atemorizarlos ¿Cómo se lograba la disciplina entonces? ¿Cómo aprendían? Lo que parecía un misterio María Montessori lo documentó en su libro titulado “Pedagogía científica” y después de ello todo el mundo quería escuelas que llevaran su nombre, querían repetir lo que ella hacía, y así fue, la segunda “Casa dei bambini” se abrió en Milán y le siguieron cientos en el mundo entero.

Los protagonistas de ésta historia fueron niños de 3 a 6 años de edad, quienes naturalmente inspiraron a una gran genio, la doctora Montessori.

Esa es la misión entonces de los maestros que abren escuelas con su nombre, esforzarse cada mañana para repetir la hazaña de San Lorenzo.

Una escuela con nombre Montessori, debe tener los materiales de acuerdo a la edad de los niños y el maestro con la formación Montessori completa.

La experiencia es el ingrediente extra, pues durante el camino descubre que gracias a los niños aprende y toda la teoría cobra vida.

Si las escuelas llevan aparentemente la misma dinámica para todas las culturas y obtienen en todas resultados sorprendentes como si los niños fueran una misma raza, entonces ¿Cuál es la diferencia? La respuesta principal radica en los padres de familia, ellos son nuestra llave secreta para una educación integral.

Contar con su apoyo será fundamental, enamóralos de las bondades y tendrás los elementos básicos a tu favor.

Laura Acosta, mamá Montessori nos comparte su experiencia.

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ROL DEL MAESTRO

Existen decálogos del maestro Montessori creados por maestros, libros de seguidoras que han quedado cautivadas por su filosofía, materiales que se han desarrollado o creado para cubrir necesidades con demandas sociales diferentes.

Es decir, en la actualidad vamos a escuchar hablar de Montessori de maneras muy acertadas y otras no tanto, algunas veces hasta cuentos para niños y juegos de mesa dicen Montessori, tanto exceso de información genera un par de confusiones.

Existe una tendencia por llamar guía al maestro Montessori, pero ser llamado “maestro” como María lo menciona en todos sus libros, o “guía” que es más una característica del adulto, o “guardián del ambiente” traducido como acción, o sencillamente “educador” no hará diferencia en el nivel de preparación, es decir, entre maestros Montessori no existen rangos o niveles.

El éxito de la formación del maestro en gran medida radica en su esfuerzo único, personal y persistente, se dice que un maestro Montessori nunca dejará de aprender así tenga 50 años de experiencia, dicho por mismas alumnas de María a sus 80 años de edad.

Hay una excepción que es necesario comentar, las personas que están preparadas exclusivamente para asistir al maestro, un Asistente Montessori tendrá una preparación de 60 horas, un maestro Montessori tendrá al menos 500 horas de formación para trasformar el nuevo rol de adulto: observador, analítico, filosófico, científico, humilde y que cree en el poder de la infancia.

Una persona que se respeta a sí misma sabrá respetar a los demás, será elegante en sus movimientos y tendrá una presentación personal particular, cuando está con los niños les hará creer que han hecho un gran trabajo juntos “learning together” el mérito de aprendizaje no es solo para el adulto.

María Montessori decía que un maestro debería buscar la perfección ¿Esto quiere decir que todo deba ser correcto? No, justo lo contrario, encontrar lo que deda ser modificado de manera personal, ella se refería a que cada día podemos hacer el intento de ser mejores. Todos los seguidores del trabajo de la filosofía Montessori tenemos el mismo objetivo “Ayudar en la construcción del hombre del mañana” cualquier situación que se interponga es solo un distractor que será necesario corregir, la misión es una y la misma para todos.

Por ejemplo, considerando que los materiales bibliográficos son en italiano y las traducciones pueden variar, habremos de encontrar materiales que en algunos casos se han traducido de una forma y en otros de otra, el material es el mismo, el objetivo y la intencionalidad es la misma.

Tener la razón del nombre correcto es un distractor, es importante identificarlos cuando aparezcan en nuestra vida para eliminarlos y avanzar sin perder nuestro principal punto de vista.

EDUCACIÓN MONTESSORI DE 0 - 3 AÑOS

María Montessori fue conocida como la mujer del siglo por su implacable espíritu de investigación e innovaciones educativas, fue nominada al premio novel de la Paz y autora de libros como “La formación del hombre” y “El niño en familia” que hoy en día siguen alimentando el alma de padres y maestros, inspiró durante su trayectoria a más de 1000 seguidores de todo el mundo y en algunos de ellos impactó en sus vidas de manera tal que decidieron continuar con el estudio que ella comenzó.

Es el caso de Adela Costa Gnocchi, quien decide ampliar la filosofía siguiendo los principios utilizados por María Montessori y bajo su consentimiento y aprobación adecuó los materiales y el espacio a las necesidades de niños más pequeños, así nació la educación Montessori llamada Nido, correspondiente de 0 a 3 años de edad.

El Centro que aún sigue activo en Roma fundado por Adela especializado en brindar información a los futuros padres de familia es el motivo de estudio e investigación para Sayuri Villegas.